La vieja bomba Magirus del 29

Corría el año 1950 cuando el Cuerpo de Bomberos de Concepción toma la decisión de renovar sus piezas de material mayor. La compra consistía en 1 camioneta tipo Jeep para la Comandancia, 2 auto-bombas Mack de 500 galones por minuto para la 1ª y 4ª compañías., 1 auto-bomba tipo Jeep con carro estanque de arrastre para la 6ª Cía. y 1 chasis International para carrozar como porta-escalas para cada una de las respectivas compañías de escala de la época y comprar 3 motores Magirus completos para reemplazar los de los carros 1ª, 2ª y 4ª.

Foto de Carro Magirus 7ª. Cía., tomada en las afueras del Cuartel de la 6ª. Cía de Bomberos de Concepción ubicado en calle Las Heras el año 1952. Al volante el entonces cuartelero de la 6ª, Sr. Contreras.

Con esta adquisición quedarían disponibles los 2 carros-bomba Magirus que databan de 1929, donde el Comandante de la época, señor Guillermo Barberis (de la 1ª. Cía) propone traspasar la vieja bomba de la 4ª, que era la que estaba en mejor estado, a la 7°. Además, la Compañía realizaba sus ejercicios con las bombas Magirus de la 1° o 4° compañías, por lo que sus voluntarios conocían bastante bien su operación.

Pero ¿Cuáles eran los orígenes de estas bombas?  El Cuerpo de Bomberos de Concepción adquiere el año 1928, a través del representante en Chile Sr. Ferdinand Bade, a la empresa C.D. Magirus AG ubicada en Ulm, Alemania,  3 carros nuevos. 2 de estos carros eran tipo bomba-automóvil destinados a la 1ª y 4ª Compañía y una escala-automóvil tipo telescópica destinada a la 2ª Compañía (cuyos restos hoy están en el acceso del cuartel de esa Compañía).  El manifiesto de despacho de la firma Magirus (obtenido desde el archivo del museo de Magirus) que se expone a continuación, evidencia la salida de la fábrica con destino a puerto para ser embarcados a Chile, el 31 de diciembre de 1929, de los 2 carros bomba y la telescópica, es decir casi 2 años después de encargada su fabricación.

Libro de Registro de Pedidos de Magirus Deutz. En color amarillo se destacan las unidades mencionadas.

Al igual que todos los grandes fabricantes, Magirus fotografía cada una de las unidades que fabrica, al momento de dejar la fábrica. Agradecemos al museo de Magirus en Alemania por haber buscado y habernos enviado las siguientes fotos originales de estos carros, muy bien digitalizadas, tomadas el 31 de diciembre de 1929, antes de salir de los Magirus Werke en Ulm, Alemania.

Fotografías de la bomba Magirus a la salida de la linea de producción de la empresa Magirus (Fuente:Registro Histórico/fotográfico de Magirus GmbH)

En estas fotos se puede ver los detalles de las máquinas (Papú manual, campana, foco faenero de trabajo, pollos, pitones, columnas y gemelos en las pisaderas, aro de la rueda de repuesto, bomba con sus accionamientos y controles,  incluso los carros salían con el emblema del cliente en la parte del asiento de la cabina, como en este caso se ve en el carro destinado a la 1ª. Compañía del Cuerpo de Bomberos de Concepción).

Los carros llegaron a Chile en 1930, al puerto de Talcahuano, y luego de las inspecciones mecánicas de rigor, capacitación y ejercicios, entraron en funcionamiento reemplazando así a las bombas de arrastre que tenían la 1 ª y 4 ª Compañías de Bomberos de Concepción.

Bomba Magirus de la 1º Compañía de Concepción recién puesta en servicio. (Foto gentileza de Cristian Huerta, Vol. Hon. de la 1º Compañía de Bomberos de Concepción)

Bomba Magirus de la 4º Cia. de Concepción recién llegada a su Cuartel en 1930. (Foto gentileza de Juan Pedro Inostroza, Vol. Hon. 4 Cía. de Bomberos de Concepción)

Ambas bombas eran un modelo de carro estándar de tipo liviano y con concepto urbano, modelo “ZOPPOT” fabricado por Magirus en aquellos años.  Del catálogo de productos de Magirus de 1928 obtuvimos sus características e imagen en colores, lo que presentamos a continuación:

Estaba construido sobre un chasis Magirus Tipo M1S, con motor de 6 cilindros en línea también fabricado por Magirus, de 55 caballos de fuerza y caja de 3 velocidades más retroceso. El motor era refrigerado por agua, sistema eléctrico de 6 Volt, dirección mecánica y frenos denominados “de varilla” por su directo accionar mediante palancas y varillas mecánicas desde el pedal hasta el tambor de freno. La versión adquirida para Concepción incluía bomba tipo P IV cuyo desalojo era de 1000 lts/min @ 8 Bar, ubicada en la parte posterior del carro.   Contaba con una cabina abierta, sin techo ni puertas, para el conductor y un acompañante y en la parte trasera bancas lo largo del chasis para recibir a 6 personas ( 3 por lado) sentadas por los costados. El parabrisas tenía una parte abatible en el lado del conductor. Contaba con cajoneras en el centro del chasis y en la parte baja sobre las pisaderas para alojar el material. Este carro no tenía estanque, por lo que siempre debía armarse directamente a una fuente de agua para el ataque en incendios. Completaban su dotación 2 pollos transportables para mangueras, ubicados a ambos costados, un pollo con ruedas en la parte posterior, el soporte para rueda de repuesto en la parte central trasera (sobre el compartimento de materiales sobre el eje trasero) y un soporte superior para escalas a lo largo de todo el chasis.

Pero volvamos a su llegada a nuestra Séptima Compañía!. Una vez que la Compañía ya contaba con algo de material menor luego de su fundación, en el año 1950 se le autorizó a trabajar con una salida de agua de la bomba Magirus de la 4° Cia. Así es como se lee en el libro de los 50 años de la Compañía, realizado por el voluntario Honorario Sr. Günter Hohf J.  y a continuación se transcribe:

1 de febrero:  Incendio de “Los Portales”, a las 16,40 horas, el incendio más esperado por todos los bomberos de Concepción, y el paseo obligado de la ciudad. Los Portales era un edificio antiguo y señorial de la ciudad. Se extendía por toda la cuadra frente a la plaza en O`Higgins entre Caupolicán y A. Pinto………

……….Se propagó con suma rapidez y luego ardía prácticamente todo, desde A. Pinto hasta el Banco, donde había un muro corta fuego.  El Banco y el local de la Sinfónica se salvaron, esta última justo había dejado el local el día anterior, ya que se lo había pedido el Banco que quería ampliarse a esa esquina. 

Todo el frente ardía, el calor era inmenso y en el primer momento, mientras armaban las compañías de agua, todos se dedicaban al salvataje: desde la Residencial trataban de rescatar mobiliario, ropa de cama, efectos de los residentes, etc., deslizándolo por el techo anterior a las ventanas. El éxito fue relativo, ya que la mayoría se desarmaba sobre la marcha. Del Astoria sacaban máquinas, mesones, heladeras y mercaderías. El olor a Amoníaco era fuerte y afectaba a la respiración (las máquinas heladeras refrigeraban con este gas). Todo se amontonaba en la plaza. Otro problema eran las bombas bencineras ubicadas al frente en la plaza (no existían aún los servi-centros) que debido al gran calor reinante eran motivo de preocupación y había que enfriarlas de cuando en cuando, con lo que se debilitaba el ataque directo del incendio……. 

……. Por el frente trabajaba la 1ª, 6ª y 4ª, nosotros en la esquina de A. Pinto con la 4ª, ya que disponíamos de una salida de la Magirus instalada en la esquina de la Intendencia. 

Posteriormente le ayudamos a la 5ª que estaba a la vuelta, donde era afectada la trastienda de un almacén de importancia. 

Era la primera vez que participábamos en forma directa en un incendio importante, trabajando realmente en la extinción de éste, armando, trasladando y ubicando el material del caso……..

Justo es recordar que la futura entrega de la Magirus de la 4ª Compañía a la 7 ª obedeció al acuerdo pactado anteriormente de canjearla por el carro de transporte chasis marca International que la 7ª Compañía ya había adquirido, el cual se redestinó a la 2ª. Compañía para reemplazar el “viejo gallo” (como se denominaba a los carros de transporte de personal, material y escalas).

El 5 de diciembre de 1951 fue el día tan esperado: La Comandancia hace entrega oficial a nuestra Compañía de la bomba Magirus, ex 4ª. Cía., para ello se constituye a las 21:15 horas. en nuestro Cuartel provisorio, la Comandancia y la Compañía. La reciben oficialmente a nombre de la Compañía el Capitán y los Oficiales presentes. Como chofer oficial es designado el voluntario Bernhard Griebe, en su calidad de chofer experto y por vivir en cierta cercanía del Cuartel de la Sexta Compañía, donde en el futuro nuestra Compañía sería cobijada.

Es del caso indicar que dicha entrega era sólo más bien simbólica más que oficial, ya que el carro entraría a reparaciones al día siguiente. Se llevó al taller de “Schilling y Torinus”, dos ciudadanos alemanes llegados hace poco de Europa, que se instalaron con un taller automotriz en un rincón de la Quinta Junge, en el sector Pedro de Valdivia de Concepción, donde residían. Como tenían poco trabajo, aceptaron arreglarnos la bumba Magirus a una tarifa más conveniente para nuestra Compañía, considerando que prácticamente había que hacerle “de todo”: además de pintarla, había que arreglar el motor, los frenos, el radiador, cambiar los focos, etc.

Finalmente, nuestra noble máquina entró en servicio un 3 de enero de 1952, después de haber dejado el taller y haber sido probada.

Foto de la bomba Magirus fuera del Cuartel 1º Compañía, para ser entregado a la 7º Compañía el 5 de diciembre de 1951.

Su primer incendio con un “7” en la mascarilla: 17 de febrero de 1952

Era un domingo por la tarde, incendio en Barros Arana 965 al 971 en el local del Club Radical, al lado del Hotel City (Hoy día Ripley). Concurren cuatro voluntarios septinos con la bomba Magirus, la que se armó diagonalmente en la calle, en el grifo de la media cuadra. Así no se necesitaba una armada muy larga, ya que tampoco se contaba con muchos voluntarios en un comienzo.

Lamentablemente el primer incendio de esta bomba no estuvo ajeno a problemas, ya que, al querer desconectar la bomba, ello no se pudo hacer, pues no se pudo desconectar; se había quebrado la varilla de la palanca que va del comando del cuerpo de bomba al eje de la caja de cambios, quedando su manejo en forma invertida. Ello ocurrió pues en la reparación anterior el sistema fue montado al revés.

Mientras los entendidos buscaban subsanar esta situación, los pitones siguieron trabajando en el frontis en una ventana del bar del Club Radical hasta que finalmente se pudo desconectar la bomba. Lamentablemente la máquina quedó fuera de servicio por un buen tiempo, ya que aparecieron otros desperfectos.

Muchas fallas acompañaron a esta añosa máquina, de ya más de 20 años de servicio en aquel entonces (la calidad de los materiales tampoco era la misma de los que existen hoy en día), tanto fallas mecánicas como algunas producidas por algunos incidentes propios del servicio. Tal es el caso de un incendio ocurrido el 27 de julio de 1952 en Avda. Alemana 97. Ese día, el voluntario maquinista Bernardo Griebe pretende salir, pero la máquina no partió, era una de las “mañas” normales de ella, la mayoría la conocía, así que “abajo y empujar”. Pero ese día “la Magirus andaba de mala”, se le empujó por varias cuadras hasta que por fin partió. En Prat con Freire se le atraviesa un auto, lo que la obliga a desviarse a la vereda; luego en Pedro de Valdivia -más o menos a la altura de la calle Rancagua- se le atraviesa ahora una micro y de nuevo a la vereda, ahora a la izquierda. La vereda en aquel entonces era amplia y de tierra, sólo había un montón de chancado; justamente ahí “aterrizó” Bernardo con la Magirus. Consecuencias: todo el cárter y tubo de escape hechos añicos, todos a pie, y nuevamente fuera de servicio.

Otro claro ejemplo de que esta bomba ya debía descansar, fue el problema mecánico que tuvo cuando se dirigía a un llamado el 25 de enero de 1952, en calle Collao 831. Mientras iba en trayecto a la emergencia, un fuerte ruido se dejó sentir en la parte inferior: se había cortado el cardán.

El 27 de octubre de 1955, la noble Magirus sufre una grave falla mecánica, esta vez fue el diferencial. El problema era de marca mayor, la falta de repuestos por lo añosa de la máquina la dejó fuera de servicio por un largo tiempo. En paralelo, la Comandancia designa la antigua bomba Magirus de la 1° Compañía sólo para actos oficiales de la institución, ya que ya no está en condiciones de prestar servicio y la intención es cuidarla. Para la nuestra, se tuvo que fabricar el diferencial, ya que no se encontró en el mercado, por lo que volvió al servicio sólo el 22 de mayo de 1956.

Esta hermosa bomba estuvo en servicio hasta abril de 1958, siendo reemplazada por la nueva Mercedes Benz TLF 16-T  apodado tras los años como el “Conejo”, hoy carro reliquia de nuestra Compañía.

Posterior a ello, “la Magirus” fue enajenada por el Cuerpo de Bomberos de Concepción y vendida al Cuerpo de Bomberos de Santa Bárbara donde prestó servicios hasta mediados de los años 70, quienes posteriormente también la vendieron. En 1993, buscando antecedentes sobre su paradero en Santa Bárbara, el entonces Superintendente de este último Cuerpo de Bomberos nos contó que se acordaba de esta bomba, que había trabajado con ella y que había sido vendida al propietario de un fundo de esa localidad, quien la transformó para usar el chasis como camión hasta su total desaparición.

Hoy sólo queda de este mítico carro-bomba (o bomba-automóvil como se les llamaba entonces) el recuerdo y las pocas fotografías que hemos incluido en este artículo; con él trabajaron en las emergencias nuestros fundadores, y ninguno de nosotros la conoció; pero su merecida historia quisimos rescatar y contar en estas líneas, para no olvidarla.

Fuentes:

Agradecimientos al Voluntario Honorario de la 1º Cía de Bomberos de Concepción, Sr. Cristian Huerta y al Voluntario Honorario de la 4ºCía de Bomberos de Concepción, Sr. Juan Pedro Inostroza por sus aportes fotográficos, al igual que al área de Registros Históricos de Magirus GmbH.

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