La historia del “Conejo”.

Corría el año 1957 cuando el Cuerpo de Bomberos de Concepción decide la adquisición de un carro bomba nuevo para su 7° Compañía. Esta compra fue producto de una situación muy particular, conocida y aprovechada por el otrora Comandante Guillermo Barberis Massa (QEPD), Voluntario Honorario de la Primera Compañía.

El “conejo” frente a nuestro cuartel.

En uno de sus frecuentes viajes a Santiago, don Guillermo, supo de un impasse existente entre la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y la Administración de Aduanas, relativa a un carro bomba. A la voz de carro bomba, se interesó por el asunto e hizo las averiguaciones del caso. Así supo que la CORFO había adquirido en Alemania un carro Mercedes Benz, carrazoado por la empresa Metz, modelo TLF-16T último modelo de características especiales, con un estanque de 2.800 lts., bomba de 1.600 lts/min., estanque de espumógeno, tracción a las 4 ruedas y un pitón monitor ubicado en el techo, que podía operar mientras el carro avanza.

La idea de CORFO era estacionar este carro en un cuartel bomberil en la zona de la hoy Región del Bío Bío, preferentemente en una ciudad menor como Bulnes, Cabrero o algo así, para ser usado como elemento básico para el combate de los incendios forestales, tan frecuentes en esa zona.

El carro fue desembarcado en Valparaíso y la Aduana le cobró a la CORFO los valores correspondientes para su internación. Esta se negó a pagarlos, alegando que era material bomberil, y que éste por ley no pagaba derechos de internación. Replicó la Aduana: conforme la ley, pero ella dice que el material bomberil que viene consignado a algún Cuerpo de Bomberos de la República y previo el decreto respectivo del Ministerio de Hacienda, éste no pagaba derechos, y CORFO no era precisamente un Cuerpo de Bomberos, así que debía pagar.

CORFO perdió todo interés en el carro y quería deshacerse de este problema ofreciéndolo en venta. Don Guillermo, con el conocimiento de las magníficas condiciones de esta potente bomba, y las ventajosas condiciones de venta que se le ofrecían, dejó cerrado en principio este negocio, aún sin el previo consentimiento del Directorio General.

El “conejo” participando del ejercicio general del cuerpo.

De vuelta en Concepción Don Guillermo dio cuenta al Directorio General de su compra, el que quedó de una pieza. ¡Valga sorpresa! Pero como el negocio estaba hecho, las características del carro eran excelentes y las condiciones favorables, ratificó su adquisición. Su costo era de, más o menos, $ 13 millones de pesos de hoy.  Así, don Guillermo le anunciaba a la 7a. que le tenía un carro nuevo que en este momento estaba en un patio de la Aduana de Valparaíso, y que sería el reemplazo de la vieja y fiel Magirus que venía de la Cuarta Compañía de Bomberos de Concepción “Carlos L. Rowsell”.

Pero no todo fue color de rosas, producto de un tremendo temporal en Valparaíso, con vientos huracanados, los vehículos aparcado en el patio de Aduanas volaron por los aires y uno, desafortunadamente, aterriza sobre nuestra flamante bomba, destrozando gran parte de la cabina, el capot, parabrisas, farol adicional, etc.

El carro es llevado a Santiago y por cuenta del seguro se pide todo lo arruinado a Alemania.

30 de marzo de 1958, la esperada y anhelada bomba Mercedes Benz llega a Concepción, y la Compañía es citada a ejercicio.

Imagen del bautizo del “conejo” del 13 de abril de 1958

Imagen del bautizo del “conejo” del 13 de abril de 1958

El 7 de abril de 1958 tiene su primer incendio, en Jorge Montt 2549. Ante las dificultades que se presentan para su extinción, el Comandante Barberis hace concurrir el nuevo carro de la 7ª., aún sin entregar y todavía a cargo de la Comandancia. Trabajó durante 30 minutos, y tuvimos que hacer el tendido de dos cuadras para su abastecimiento de agua.  Fue la primera intervención práctica de este carro.

El “conejo” prestó servicios durante 11 años y fue el carro de mayor capacidad y versatilidad del Cuerpo en aquellos años. Con la llegada de carros Mercedes Benz para todas las Cías. en el año 1969, el “conejo” fue reemplazado y posteriormente entregado a la 9ª Cía. ubicada en el Barrio Norte el 28 de febrero de 1970. Posteriormente pasó a la 11° Cía en 1978, actual 1era Compañía del Cuerpo de Bomberos de San Pedro de La Paz, después a la 12° Cia y terminó sus años de servicio en Concepción como bomba de la 14° Compañía, actual 4ta Compañía del Cuerpo de Bomberos de San Pedro de La Paz.

Imagen con la entrega del “conejo” a la 11° Compañía de Concepción por parte del 4° Comandante de la Institución, Vol. Sr. Juan Belmar Rivas

Imagen con la entrega del “conejo” a la 11° Compañía de Concepción por parte del 4° Comandante de la Institución, Vol. Sr. Juan Belmar Rivas

De la 14 Compañía, a mediados de la década del 90, esta fiel y noble bomba siguió prestando servicios en la 3era Compañía de Bomberos de Coihueco, ubicada en la localidad de Cato. Esta Compañía lo da de baja el año 2001, ya con largos 45 años de servicio, dejando esta Mercedes Benz a su suerte hasta el año 2002, donde es recuperado por el voluntario honorario de la 7ma Compañía de Concepción Sr. Agilolf Reisenegger E., el cual lo restauró en su totalidad. Hoy esta bomba descansa en su primer hogar, engalanada y en perfectas condiciones.

El "conejo" desfilando para el día del bombero el 30 de Junio de 2018.

El “conejo” desfilando para el día del bombero el 30 de Junio de 2018.

Fuente:

– Libro de los 50 años de la 7ma Compañía de bomberos de Concepción, escrito por el Fundador, Sr. Gunter Hohf J.

– Aportes de los Voluntarios Honorarios de la 7Ma Compañía de Bomberos de Concepción, Sres. Reinaldo Morales y Werner Hohf y del Director, Voluntario Honorario de la 2da Compañía “Esmeralda” de Bomberos de Santiago, Rodrigo Lira B.